mi historia entre tus dedos

martes, noviembre 29, 2005

escondida en mi

No soporto el callar, el no saber si algún día mis sueños serán realidad.
Creo que todos juegan conmigo, me hacen sentir como una pequeña mariposa que en el día de mañana ya no estará.
La historia se repite, siempre detrás de mentiras, engaños y llorando por dentro.
Esto no puede ser, no puede seguir y no es porque me sienta culpable de creer que el mundo es mío, sino porque se que le pertenece a siglos de historia.
Hace tiempo que estoy ebria en los mares de tu olor, porque el lo único que me queda de ti, es lo único que me recuerda que no eres para mi.
Pero estas y no me dejas, ¿como puedes?, este mundo es una porquería y tu lo haces mas cerdo cada día, y orgulloso de todo esto me dejas en mi casa a las diez creyendo ser un buen caballero.
Ahora si, estoy segura que mis pies están amarados a cadenas que no me dejan vivir la libertad, no como tu, con mi mente tranquila duermo en paz, pero al segundo despierto y me siento en engaños y dudas, creándome un insomnio casi insoportable.
Como detenerlo, es que saber de ti me gusta, el tenerte a mi lado, aunque sea una mentira, me trae feliz por la vida, pero juro que cuando no estas caigo en llanto y prefiero estar inconsciente hasta el otro día.

lunes, noviembre 14, 2005

cuando me dejes de mirar

Trato de escuchar lo que quiere decir el corazón, pero la música es tan dura que prefiero escuchar algo que no sea yo.
Quiero sonreírle a una vida callada y oscura, pero nadie me ve y me destrozo por dentro con una tijera porque nunca mas quise saber que se hizo de aquel infeliz que soñó verme llorar.
Busco un amigo fiel pero creo les eh mentido tanto que no se si alguno crea que yo lo fui alguna ves.
Me duele mirar tanto al frente por el miedo de ver que otro me mira a los ojos descubriendo que quiere decir el corazón.
Y empieza a crecer una vida dentro de mí sin saberlo hasta el momento que no da mas y me lleva a caer y desangrarme, a morir en el horror.
Quiero hablar, gritar, pero no quiero que te des cuenta de lo aterrada que estoy por tanta estupidez que llegamos a hacer.
Te busque como amigo y te encontré como el amor que callo de un séptimo piso y nunca supo que existió, que se quedo solo para pasar los días y calmar su rabia con golpes directo al dolor mas grande que nadie pudo tener.
Me volví a sentir en el rincón mas oscuro de la habitación, solo con tu mirada fue borraste esa sonrisa con la que muchos me identificaron, la que siempre dijo que yo seria feliz.
Y cambia todo sin que yo lo presupuestara, sin entenderlo y sin quererlo, lo que me llevó a la oscuridad de un cuarto donde el dolor se evapora como el agua hasta el momento en que salgo a la luz y me doy cuenta que no eh cambiado en nada.